domingo, 17 de enero de 2010

...el temor a las fuerzas de la naturaleza hacen que el ser humano reconozca su debilidad...: "EL PODER de la TRAGEDIA" Escribe: Fredy Ramírez Barrera. DRA 17-1-10

Pareciera que el tema que abordaremos tratara acerca de la tragedia desde la perspectiva del Arte Dramático, sin embargo, no es nuestra intención sondear lo trágico desde la lupa escénica, si no más bien queremos analizar lo trágico desde el punto de vista de los hechos reales. Por ejemplo, en Guatemala una tragedia individual: Un personaje conocido públicamente muere de un manera rara (01), y publica un vídeo en el que señala como responsable de su deceso al mismo Presidente de la nación, colocando en entredicho a todo el sistema legal que rige al país, provoca protestas, opiniones encontradas, desestabiliza hasta el extremo de poder incluso, generar conatos complotistas. Un tema digno de ser trasladado al Séptimo Arte, o de ser estampado en Lienzo, o en cualquier otra manifestación artística. Pero, a pesar de la perfección que los maestros le pudieran imprimir a sus producciones, no dejan de ser imágenes-reflejos, que nos servirán para rememorar un acontecimiento trágico. Dista, por supuesto, de ser una tragedia en el contexto de la cruda realidad. Otro ejemplo del poder de la tragedia lo ofrece el último terremoto que sufrió la hermana república de Haití. No se sabe con exactitud el número de víctimas. Se habla de casi doscientas mil personas, de la destrucción de miles de millares de viviendas y un colapso general de la endeble infraestructura de esa pobre nación. La respuesta mundial ante una tragedia de esas dimensiones ha sido inmediata. Todo el mundo: los capitalista, los socialistas, los comunistas, los cristianos, los musulmanes, taoístas, y los ateos, olvidan sus diferencias ideológicas y doctrinarias. Ahora la causa es una: ¡apoyar al pueblo doliente!
Este acto de sensibilidad humana nos permite suponer que el conjunto de teorías elementales que rigen el pensamiento histórico de la humanidad si puede co-existir y co-incidir en una causa común. El fenómeno nos coloca frente a un milagro de orden macro-científico -valga el término-. Empero, nosotros nos planteamos la siguiente pregunta: ¿ por qué una vez superado el problema volvemos a olvidarnos del manejo razonable de las situaciones cotidianas y volvemos a embarcarnos en la triste filosofía del odio, del resentimiento, de la descalificación, de la envidia, del narcisismos, de la prepotencia, de la explotación y de la violencia, marcando otra vez, las diferencias que nos permiten hacernos daño de nuevo? Esa es la conducta real de la gente. Por qué el ser humano actúa de esa manera? Quien tiene la respuesta: los pragmáticos, los militares, los usureros, o los filósofos, quizá los historiadores o los psicólogos, los sacerdotes o los pastores, tal vez los ulemas...? ¿Cual será la teoría suya al respecto...? Hasta pronto.
(01) caso Rosemberg.Acaecido en 2009.
Nota: (incluya su comentario.

No hay comentarios:

seguidores