Desde que se comenzó a codificar el pensamiento humano, poco a poco se fueron creando las fuentes fundamentales de una ciencia incipiente. De esa manera, se forja la filosofía. Con el devenir, ese proceso conocido como cosificación, da lugar a que se desmembren otros campos de la ciencia procedentes del arqué filosófico. Asi, llegamos al presente. Cuarenta mil años de hominización. El momento en que, la sociología se erige como la ciencia que estudia los procesos y los fenómenos sociales que afectan el desarrollo histórico de la humanidad. En esa virtud, los sociólogos han elaborado todo un cuadró sistemático, de lo pasado, del presente y de lo porvenir. Existe una profecía dentro de este conocimiento que se relaciona con los preceptos descubiertos por los dialécticos, y se despliega en el orden de equilibrar las derechos humanos que son inherentes a todo individuo, "es decir, llegará el día en que nadie será más que nadie, todos seremos iguales. Lo cual significa que, ni el dinero, ni las diferencias ideológicas, raciales o religiosas, evitarán que el ser humano sea sumamente respetuoso, sensible y honestamente solidario, con respecto a la situación desigual de sus semejantes". A estas alturas del desarrollo del pensamiento humano es inconcebible, por ejemplo, que siga existiendo la explotación, o la desnutrición, o la prostitución infantil. En pocas palabras: que siga existiendo la lapidaria pobreza extrema, o, que la Organización de las Naciones Unidas no haga nada para remediar el estado de las cosas. ¿En qué se gastan el dinero entonces? ¿ Para qué sirve ese elefante blanco? Será que la profecía sociológica tendrá que esperar...? Por de pronto, anhelamos soluciónes del mundo científicos, se piensa que los representantes auténticos de ese gremio siguen amando la vida y el derecho a la vida. A pesar de los infaltables absurdos que proceden de los políticos, quienes al final de cuentas qué producen. Los hechos y las estadísticas no mienten, y lo que hasta aqui se ha visto, después de tanto escándalo de enriquecimiento ilícito, corrupción galopante, abuso de autoridad, falta de decisiones para aplicar la legislación, y un largo etcétera, realmente es decepcionante. ¿Por qué los políticos no son filósofos o al menos estadistas? A pesar de este lamento que tiene mucho de reflexión social, lo que se sigue viendo es una absoluta indiferencia de todos, y se sobre-entiende que nadie pretende remediar nada. Solo su situación personal. El cinismo es tan descarado pues a pesar de que se dan cuenta que todos estamos conscientes que todo es pase, todo es "protocolo", basura, mafia, saquéo, las actuaciones seguirán siendo las mismas. Nosotros esperamos que haya alguien que tenga el valor de refutar con argumentos válidos nuestras observaciones, y no dejamos de preguntarnos cual será entonces la vía real a seguir, porque como se avizora el panorama da la impresión que el ser humano es víctima de muchos desfasados que acceden a posiciones de poder y lo que buscan es su propio placer y/o su propia autodestrucción, sin importar cuántos inocentes pudieran perecer en un inminente holocausto, o será la madre naturaleza la encargada de que esa profecía se cumpla? Dígame usted. Att: http://elblogdebasrrera.blogspot.com/

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